Hoy vamos a preparar un arroz con mejillones. Una receta muy sencilla, con pocos ingredientes y llena de sabor. Es ideal para cuando te apetece un buen plato de arroz, pero sin complicarte la vida.
Comenzamos limpiando los mejillones, para ello, nos ayudamos con un cuchillo y agua para quitar las barbas y la suciedad que veamos. Con un estropajo metálico podremos quitar la suciedad fácilmente.
Una vez los tengamos limpios, escurrimos el exceso de agua y vamos a cocinarlos. Echamos los mejillones en una cazuela honda.
Añadimos 100 mililitros de agua, otros 100 mililitros de vino blanco, una rodaja gruesa de limón, dos hojas de laurel que partiremos con la mano, una pizca de sal y removemos.
Lo dejamos cocinando a fuego medio-alto con la tapa puesta. En cuanto rompa a hervir el líquido, calculamos unos 4 minutos. Abrimos la cazuela, removemos para asegurarnos de que se abren todos los mejillones.

Vamos sacando los que estén abiertos y le damos un minuto al resto. Si alguno se queda sin abrir, lo desechamos.
Con cuidado de no quemarnos, reservamos unos 8-10 mejillones con su concha, al resto los dejamos sin ellas.

En una cazuela ancha, sartén grande o paellera, echamos un chorrito de aceite de oliva, añadimos los 2 dientes de ajos y una cebolla bien picada.
Dejamos cocinando unos 5-7 minutos hasta que la cebolla se vuelva un poco transparente.

En ese momento, agregamos un puñado de perejil picado y los mejillones sin concha y removemos.
Ahora agregamos los 240 gramos de arroz y lo cocinamos durante un minuto.

Después añadimos los 50 ml de vino blanco restantes, subimos el fuego y dejamos que se evapore el alcohol durante un par de minutos.

Agregamos 700 ml de caldo de pescado, removemos y dejamos que se cocine.

Mientras tanto, vamos con el azafrán. Si no tenéis azafrán, no os preocupéis, podéis usar colorante o simplemente no echar nada.
Ponemos unas cuantas hebras de azafrán en papel de cocina y calentamos en el microondas 30 segundos a potencia media.
Al sacarlas quedarán crujientes, así que las trituramos con un mortero o con los dedos.
Echamos el azafrán en un cuenco pequeño con agua tibia y dejamos reposar unos 3 minutos. Pasado el tiempo, añadimos el líquido al caldo y mezclamos bien todo.
Es importante probar el caldo y rectificar de sal.
Cuando el caldo rompa a hervir, bajamos a fuego medio-alto y dejamos cociendo unos 8-10 de minutos, dependiendo del tipo de arroz. Removemos de vez en cuando, controlando el punto del arroz.

Pasado ese tiempo, al arroz le faltará apenas unos minutos para terminar de hacerse, así que le añadimos unos 95 gramos de guisantes en conserva o congelados. Removemos y dejamos que se siga cocinando todo junto hasta que el arroz esté en su punto.

Una vez tengamos el arroz en el punto que nos guste, sin pasarnos, apartamos del fuego, decoramos con los mejillones con concha y dejamos reposar unos 5 minutos cubriéndolo con un paño limpio antes de servir.

Ya solo queda servir el arroz, decorar con un poco de perejil fresco y disfrutar.



